Y ya próxima a la muerte dirá con más fuerza: “Me parece que conservar su fuerza para el Señor es hacer la unidad en todo su ser por el silencio interior, es juntar todas las potencias para ‘ocuparlas’ en el ‘solo ejercicio del amor’, es tener ese ’ojo simple’ que permite a la luz de Dios iluminarnos” (UE 3, p.145). Y continúa que se opone a esta actitud discutir con el propio yo, ocuparse de sus sensibilidades, guardar algo en su reino interior al dispersar sus fuerzas y su lira no vibra al unísono con el Maestro que, al tocarla, no puede sacar de ella armonías divinas. “El alma que no tiene todas sus potencias recluidas en Dios no puede ser una alabanza perfecta de gloria, porque no reina en ella la unidad” (Ibidem) Y en unas páginas a la Madre Germana, en octubre de 1906, le dice que será alabanza de gloria si se deja amar de Jesús. Todo el documento versa sobre: Déjate amar más que estos. Le lega su vocación aquí en la iglesia militante que ella va a cumplir en la triunfa...
Para captar toda la intensidad y profundidad de sentido de la expresión del Apóstol, hay que tener en cuenta lo que significa en la Biblia la gloria. Gloria en la mente de los autores sagrados, de San Pablo significa la sustancia, la esencia el peso de Dios en cuanto se manifiesta hacia afuera. Y como quiera que la esencia, la sustancia de Dios es el amor, Dios es Amor, la gloria de Dios es el amor de Dios manifestado y patentizado a los hombres en Cristo Jesús, manifestación que encuentra su plenitud en su pasión y muerte –no hay mayor amor que dar la vida por los amigos- Por eso Dios Padre es glorificado en la muerte del Hijo. Lo dice el mismo Jesús: Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre… Padre, líbrame de esta hora… Padre glorifica tu nombre (Jn 12. 23.27-28) y en la oración sacerdotal dice a su Padre: Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me mandaste realizar. Ahora, Padre, glorifícame junto a ti con la gloria que tenía a tu lado an...
Era diferente, había en ella algo especial, era la sonrisa del P. Román. Si, es el misterio resplandeciente de las almas que han aceptado el sacrificio y el sufrimiento hasta conseguir la virtud de ver a Jesús en todos los demás. Virtud que reúne a todas, y que la recomendaba muy encarecidamente, resumiendo así la Sagrada doctrina en el "amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo" Espíritu sencillo el del P. Román, de un auténtico carmelita, con un destacado y silencioso cumplimiento de todas sus obligaciones por pequeñas o grandes que fueran. Auténtico carmelita, que honraba a sus padres de Nazaret: María y José, y a los del Carmelo descalzo: Teresa y Juan, con inmenso respeto y cariño. Destacaba su continúo apostolado de San José, no creyéndome equivocar al considerar que un miércoles, día que le dedicaba muy especialmente, ingreso en el Hospital acompañado de un absolut...
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